Ciudad De México, 11 de junio de 2026.- Los presidentes de México, Claudia Sheinbaum, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, conversaron ayer vía telefónica para ratificar su compromiso de cooperación y diálogo político. Durante la llamada, confirmaron su posición en favor del fin del embargo a Cuba y compartieron su preocupación por la grave situación humanitaria en el país caribeño.
En declaraciones previas a la conversación, Lula da Silva comparó la situación política que atraviesa México con las protestas de 2013 en Brasil. El mandatario afirmó que “ahora mismo en México está pasando un poco de lo que ocurrió aquí en 2013”, refiriéndose a las movilizaciones de cientos de docentes mexicanos que evidencian su descontento por la respuesta del Gobierno federal a sus demandas laborales y salariales.
Lula advirtió que la extrema derecha podría estar aprovechando la coyuntura para desestabilizar al gobierno de Sheinbaum. Recordó que en Brasil una “reivindicación de 20 centavos” de aumento en el transporte público sirvió de pretexto “para que la extrema derecha se tomara las calles”. “Todo el mundo sabe que 20 centavos no causaría ninguna revolución en ningún lugar del mundo”, dijo el presidente brasileño, quien agregó que ese movimiento desencadenó el proceso que culminó con el juicio político que destituyó a la entonces presidenta Dilma Rousseff dos años después.
El líder sudamericano insinuó además que fuerzas externas podrían estar involucradas en la agitación mexicana. “A veces pienso que hay el dedo de alguien, y tal vez ni siquiera sea mexicano”, señaló, enfatizando que “necesitamos estar muy atentos”. Las protestas de Brasil en junio de 2013 llevaron a millones de personas a las calles por el aumento en las tarifas del transporte, convirtiéndose en un estallido social masivo contra la corrupción y los altos gastos públicos.
En el ámbito bilateral, ambos mandatarios subrayaron la importancia de mantener la colaboración energética entre Pemex y Petrobras. Sheinbaum indicó que “muy pronto firmaremos el convenio entre Pemex y Petrobras para mejorar las prácticas de última generación en exploración y explotación de hidrocarburos así como en alternativas bioenergéticas”. Asimismo, reconocieron avances en la agenda de colaboración en ciencia, cultura e innovación.
Lula destacó que reafirmaron “la importancia y el valor que atribuimos al fortalecimiento y preservación del multilateralismo, el derecho internacional, la democracia y el principio de no injerencia”. Ambos líderes ratificaron su respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas e instruyeron a sus cancillerías para realizar en fecha próxima la sexta reunión de la Comisión Binacional México-Brasil.
Lula afirmó que “México y Brasil son socios fundamentales en América Latina y el Caribe, cuyo tamaño y relevancia en términos de población, economía y proyección internacional constituyen un motor de integración regional y de prosperidad compartida para sus pueblos”. Ninguno de los dos presidentes aludió durante la comunicación a la visita pendiente de Sheinbaum a la nación sudamericana, la cual en principio se realizaría en mayo pasado.
