Por Redacción
Ciudad De México, 15 de marzo de 2026.- La Comisión Permanente de Quejas del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) aprobó iniciar un procedimiento especial sancionador por presuntas conductas de violencia política contra las mujeres, en un caso que involucra a un ciudadano no identificado y un medio de comunicación digital. El conflicto escaló políticamente cuando Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, identificó al youtuber Manuel Pedrero (@YosoyPedrero) como el presunto agresor contra la diputada local Tania Larios (@TaniaLariosMX).
Moreno Cárdenas se lanzó contra Pedrero calificándolo como ‘cínico que se presenta como periodista mientras actúa como golpeador digital al servicio del régimen’. La acusación surge en el contexto de expresiones transmitidas en un programa de noticias y redes sociales que fueron denunciadas como violencia política de género, aunque el contenido específico de dichas expresiones no ha sido revelado oficialmente.
El IECM, mediante su comisión permanente, determinó que existen elementos suficientes para investigar las presuntas conductas violatorias, aunque no ha proporcionado detalles sobre la identidad específica del ciudadano ni del medio de comunicación mencionados en la resolución. Esta ambigüedad inicial generó contradicciones en la información pública sobre el caso.
El procedimiento especial sancionador del IECM se enmarca en el marco legal de protección contra la violencia política hacia las mujeres en razón de género, establecido en la legislación capitalina. El organismo electoral tiene facultades para investigar y sancionar este tipo de conductas cuando afectan el ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres.
Hasta el momento, Manuel Pedrero no ha emitido una respuesta pública sobre las acusaciones específicas en su contra, ni se conoce la posición oficial del partido Morena sobre las declaraciones de Alejandro Moreno. El caso refleja la creciente tensión entre fuerzas políticas que utilizan plataformas digitales y medios de comunicación para confrontarse, mientras las instituciones electorales fortalecen sus mecanismos de protección contra la violencia de género en el ámbito político.
