Washington D.C., 02 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que en las próximas dos o tres semanas su país atacará a Irán “con mucha fuerza”, con el objetivo de “devolverlos a la Edad de Piedra”. La declaración se produjo en un contexto donde Estados Unidos e Israel ya iniciaron una guerra contra la nación persa el pasado 28 de febrero.
Para justificar la ofensiva, Trump afirmó que Irán estaba intentando “reconstruir su programa nuclear en otro sitio totalmente diferente”, dejando claro que no tenían intención de abandonar sus planes. El mandatario sostuvo que el régimen iraní se encontraba en el “umbral” de conseguir una bomba nuclear.
Ante las amenazas, el Ejército iraní respondió prometiendo “acciones más aplastantes, extensas y devastadoras”. El teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, advirtió: “Esperen acciones aún más aplastantes, extensas y devastadoras”. Zolfaqari añadió que no deben esperar que hayan destruido sus centros de producción de misiles estratégicos, drones ofensivos de largo alcance, sistemas de defensa aérea ni su equipamiento especial.
La escalada de tensión impactó inmediatamente en los mercados energéticos. El precio del barril de petróleo Brent repuntó un 7.63% y superó los 107 dólares tras el discurso de Trump; cerca de una hora después del comienzo de la sesión, cotizaba en 107.87 dólares. Por su parte, el petróleo de Texas (WTI) se encarecía un 7.71% hasta situarse en 106.58 dólares.
En el ámbito diplomático, el Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, declaró a la Guardia Revolucionaria de Irán como grupo terrorista. La decisión se fundamenta en informes oficiales que acreditan actividades ilícitas de carácter transnacional, incluyendo actos de terrorismo en suelo argentino.
Paralelamente, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, comentó sobre la aprobación del Comité de Especies en Peligro de Extinción para retirar limitaciones a prospecciones de petróleo y gas en el golfo de México. Hegseth calificó la exención como “una cuestión de seguridad nacional urgente” y señaló: “Esto no se trata solo de los precios del gas. Se trata de nuestra capacidad para abastecer de energía a nuestras fuerzas armadas y proteger a nuestra nación”.
Mientras tanto, este miércoles inició en Israel la Pascua o Pésaj, en medio de la guerra contra Irán, con el sonido constante de sirenas.
