Ciudad De México, 31 de marzo de 2026.- La relación comercial entre México y China atraviesa un momento de tensión tras la imposición de medidas arancelarias por parte del gobierno mexicano a finales de 2025, aplicadas desde el 1 de enero de 2026. La Secretaría de Economía presentó recientemente los argumentos que justifican dichos aranceles, los cuales afectan a mil 463 productos de países sin tratados de libre comercio.
El Ministerio de Comercio de China dio a conocer los resultados de una investigación iniciada en septiembre de 2025, en la que concluye que México implementó barreras al comercio y a la inversión de empresas chinas. El organismo advirtió que “se reserva tomar un grupo de medidas en contra de México ante las medidas iniciadas por México desde el primero de enero del 2026” y considera presentar una queja ante la Organización Mundial del Comercio.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió el derecho de México a imponer aranceles a mercancías chinas, argumentando que buscan equilibrar condiciones de competencia para la industria nacional. “Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo, empiece a emparejarse. Es un derecho que México tiene. No tenemos nada contra China”, señaló. México elevó aranceles en sectores como acero, textiles, calzado y automotriz debido a importaciones con precios difíciles de igualar; el acero chino llega al país a unos 150 dólares por tonelada, cifra que refleja subsidios o cargas no equivalentes.
El arancel promedio para todas las importaciones de México desde China es apenas del 9.7%. Enrique Dussel Peters comentó que “el arancel es apenas del 9.7%, es decir, ligeramente inferior al 10%, y la diferencia con el arancel anterior es realmente muy pequeña”. Además, mencionó que “México tiró la piedra y parece ahora querer esconder la mano un poco”.
El Gobierno prevé mantener varias conversaciones con China a lo largo de este año, incluido un encuentro del grupo de alto nivel. Ebrard aseguró que “Con China tenemos conversación permanentemente. Este año habrá varias reuniones, sobre todo la del grupo de alto nivel, porque corresponde llevarla a cabo”. Aún no se ha fijado la fecha de esas conversaciones, pero se realizarán unas en China y otras en México, teniendo como primer punto de la agenda analizar las dificultades que enfrentan las exportaciones mexicanas hacia China.
La Organización Mundial del Comercio reanudará en mayo, en Ginebra, el diálogo sobre la moratoria de bienes electrónicos y digitales. Respecto al contexto comercial, Dussel Peters recordó que “China es el segundo socio comercial de México desde 2003”, con una participación cercana al 10% del comercio exterior mexicano. El experto añadió que “no es coincidencia” que esta discusión ocurra en paralelo al proceso del T-MEC y subrayó que “’no se olviden de mí’, China juega un papel importante en el T-MEC”.
Ebrard resaltó que México debe reducir la dependencia que tiene de otros países, especialmente en los sectores farmacéutico y cárnico, de cara a la revisión del T-MEC. Cada vez es más importante la conversación sobre cómo vamos a reducir la dependencia inconveniente en algunos sectores, como por ejemplo el farmacéutico. Asimismo, México participará en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) cuya sede es China.
