Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- El sector azucarero nacional enfrenta un panorama complejo durante el ciclo 2025-26 debido a una sobreoferta que ha inundado el mercado del endulzante. La producción de azúcar en México alcanzará 5.15 millones de toneladas este año, un incremento respecto a los 4.77 millones de toneladas registrados en el periodo anterior.
A esta situación interna se suma una sobreoferta global generada por la abundante producción de países como Brasil, India y Tailandia, lo cual mantiene deprimidos los precios internacionales. En el ámbito local, el consumo nacional mantiene una tendencia moderada o a la baja.
Juan Carlos Anaya, presidente del GMAC, explicó que este comportamiento se debe a “cambios en los hábitos de alimentación de los consumidores y a las medidas fiscales aplicadas a bebidas azucaradas en México”. Actualmente, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas azucaradas es de 3.0818 pesos por litro, mientras que para las bebidas light o cero con edulcorantes es de 1.50 pesos por litro.
Además de la presión fiscal, el jarabe de maíz de alta fructosa continúa ganando terreno como alternativa en la industria de endulzantes. Por otro lado, el acceso al mercado de Estados Unidos, principal destino potencial para los excedentes mexicanos, continúa limitado por los Acuerdos de Suspensión vigentes desde 2014.
A pesar de estas restricciones, México y Estados Unidos mantienen una relación complementaria en este mercado, donde el país vecino registra un déficit estructural entre producción y consumo que los excedentes exportables mexicanos podrían contribuir a cubrir. La industria observa la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como una oportunidad para flexibilizar dichas restricciones comerciales.
En respuesta al contexto actual, la Secretaría de Economía endureció los controles para la importación de azúcar con el objetivo de frenar prácticas utilizadas para evadir regulaciones arancelarias.
