Los Ángeles, 08 de abril de 2026.- Jasveen Sangha fue sentenciada este miércoles a 15 años de prisión en Los Ángeles, California, tras ser considerada la principal acusada de la muerte del actor Matthew Perry. La sentencia, leída el 8 de abril, coincide con la pena exigida por la fiscalía, aunque Sangha enfrentaba inicialmente hasta 65 años de cárcel por cinco cargos.
Conocida con el sobrenombre de ‘La reina de la ketamina’, Sangha, de 42 años y doble nacionalidad estadounidense y británica, residía en North Hollywood. La mujer se declaró culpable en una vista judicial a principios de septiembre tras haber sido detenida en el verano de 2024. En agosto tomó la decisión de aceptar su culpabilidad por cinco cargos federales: uno por mantener un negocio para fabricar y distribuir drogas, un segundo por distribuir una sustancia que ocasionó una muerte y otros tres por distribución de ketamina.
Durante el registro de su residencia en North Hollywood realizado en marzo de 2024, la policía encontró casi dos kilos de pastillas de metanfetamina, 79 viales de ketamina líquida, MDMA, cocaína, diversas sustancias como benzodiazepinas y anfetaminas, así como casi 6.000 dólares en efectivo. La muerte de Matthew Perry ocurrió en octubre de 2023, cuando el actor tenía 54 años.
Al imponer la condena, la juez advirtió a Sangha: “Vas a tener que demostrar una resiliencia épica”. Por su parte, la sentenciada se declaró “completamente responsable” de “los eventos que condujeron a esta tragedia”. “No hay excusas para lo que hice. Siento profundamente el dolor que he causado, especialmente a la familia de Matthew. Su pérdida es inimaginable y permanente. Entiendo que mi conducta (gestionar un negocio de drogas y seguir por ese camino) fue imprudente, peligrosa y equivocada”, afirmó Sangha.
Suzanne Perry y Keith Morrison, madre y padrastro de Matthew Perry, llegaron a la corte el 8 de abril para escuchar la sentencia. Este fallo representa la tercera sentencia del caso, en el que hay cinco acusados en total. Previamente, el médico Salvador Plasencia fue condenado en diciembre pasado a dos años y medio de cárcel y una multa de 5.600 dólares, mientras que el segundo médico implicado, Mark Chávez, fue penado dos semanas después con ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicios a la comunidad. Ambos galenos han perdido sus licencias para ejercer la medicina.
