Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El periodista y presentador de espectáculos Fabián Lavalle fue víctima de un asalto a mano armada la mañana del martes 17 de marzo en una gasolinera ubicada en Río Rhin, cerca de Paseo de la Reforma, en la colonia Cuauhtémoc de la capital del país. Dos delincuentes no identificados lo sorprendieron por la espalda, lo amenazaron con pistolas y le arrebataron su teléfono celular y una cantidad no especificada de dinero en efectivo, sin que el empleado del establecimiento pudiera intervenir.
Lavalle, de 67 años, relató el hecho en un programa de televisión, detallando la violencia del momento. “Me llegaron por detrás dos pistolas aquí, un tipo por acá jalonándome, el otro ‘entrégame’. No me dieron tiempo ni de recapacitar ni de accionar. Me arrebataron el teléfono”, declaró el comunicador, quien también resultó con un fuerte impacto emocional tras el incidente.
En un acto que refleja la crisis de confianza en las instituciones de seguridad, el periodista informó que decidió no presentar una denuncia formal ante las autoridades correspondientes. Lavalle explicó su decisión argumentando una profunda desconfianza en el sistema de justicia y en la infraestructura de vigilancia de la ciudad. “Yo no tengo confianza ni en las cámaras de nuestro país. Porque sirve una y 50 mil no sirven… siempre hay algún pretexto”, señaló con frustración durante su testimonio.
Como medida de seguridad preventiva, el conductor dio de baja de inmediato la línea telefónica asociada al aparato robado. Esta acción busca evitar posibles intentos de extorsión por parte de los delincuentes, quienes ahora tienen acceso a sus contactos e información personal almacenada en el dispositivo.
El asalto ocurrió en una zona céntrica y transitada de la Ciudad de México, lo que pone en evidencia los altos índices de inseguridad que persisten en la capital. Hasta el momento, no se tiene información sobre una descripción física de los agresores, el modelo de las armas utilizadas o el monto exacto del dinero sustraído, debido a la falta de una investigación formal.
Este caso se suma a una larga lista de incidentes delictivos que sufren tanto ciudadanos comunes como figuras públicas en la metrópoli, y subraya el desafío que representa para las autoridades recuperar la credibilidad y eficacia en materia de seguridad pública y procuración de justicia.
