Por Redacción
Ciudad de México, 4 de febrero de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de manera tajante las declaraciones del presidente Donald Trump que aludieron a la invasión estadounidense de 1846-1848 y a la figura de Antonio López de Santa Anna, al afirmar que México no es un país dispuesto a ceder territorio ni soberanía ante presiones externas.
En su conferencia matutina del 3 de febrero, Sheinbaum respondió directamente a los comentarios de Trump hechos el 2 de febrero en Truth Social y durante una reunión con congresistas republicanos, donde el mandatario estadounidense dijo: “México no va a repetir el error de Santa Anna. Si no cooperan en frontera, energía y comercio, recordemos lo que pasó en 1847: perdieron la mitad del territorio”. El mensaje fue interpretado como una advertencia velada en medio de tensiones por aranceles, migración, petróleo a Cuba y el T-MEC.
“No somos Santa Anna, ni vamos a repetir la historia de pérdidas territoriales. México es un país soberano, independiente y digno. No aceptamos amenazas ni ultimátums que vulneren nuestra soberanía”, declaró Sheinbaum, enfatizando que las relaciones bilaterales deben basarse en el respeto mutuo y no en referencias históricas de confrontación. Recordó que la guerra de 1846-1848 resultó en la pérdida de más del 55% del territorio mexicano (incluyendo lo que hoy son California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah y partes de Colorado y Wyoming) mediante el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
La mandataria subrayó que México ha avanzado en cooperación con Estados Unidos en temas como seguridad, comercio y migración, pero rechazó cualquier intento de condicionar acuerdos comerciales o energéticos a concesiones soberanas. “Cooperamos porque es mutuamente beneficioso, no porque nos amenacen con el pasado”, agregó, y anunció que el canciller Juan Ramón de la Fuente sostendrá reuniones con su homólogo Marco Rubio para reforzar el diálogo constructivo.
El comentario de Trump generó rechazo transversal en México: el PRI, PAN y MC condenaron las alusiones históricas como “provocadoras e inaceptables”, mientras legisladores de Morena pidieron al Congreso una resolución de condena. En Estados Unidos, algunos demócratas criticaron el tono de Trump como contraproducente para la relación bilateral, aunque republicanos lo respaldaron como “recordatorio de fuerza”.
El intercambio ocurre en un contexto de alta tensión: la reciente declaración de emergencia nacional por Cuba, amenazas de aranceles a proveedores de petróleo, y la detención de figuras como Ryan Wedding y presuntos narcos. Sheinbaum reiteró que defenderá la soberanía mexicana “con inteligencia y firmeza”, sin caer en confrontaciones innecesarias, y llamó a priorizar el diálogo para fortalecer el T-MEC y la cooperación en frontera.
Analistas ven en la respuesta de la presidenta un mensaje claro de límites diplomáticos, evitando escalar el conflicto pero marcando posición ante lo que perciben como retórica agresiva desde Washington. La relación bilateral sigue en escrutinio, con posibles repercusiones en la revisión del tratado comercial prevista para 2026.
