Por Redacción
La República, 15 de marzo de 2026.- Las bancadas de Morena, PT y PVEM en ambas cámaras del Congreso de la Unión anunciaron su respaldo firme al denominado ‘Plan B’ de reforma electoral presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, después de que su iniciativa original no alcanzara la mayoría calificada requerida. Los grupos parlamentarios de los tres partidos oficialistas manifestaron su apoyo ‘total e incondicional’ a la propuesta, cuyo objetivo declarado es terminar con los privilegios que durante años han encarecido el sistema político mexicano.
El respaldo se formalizó mediante declaraciones conjuntas de los coordinadores parlamentarios y se selló con un acuerdo entre la Secretaría de Gobernación y las dirigencias nacionales de Morena, PT y PVEM durante la noche del viernes 14 de marzo. Los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México se alinearon explícitamente en la Cámara de Diputados para anunciar su apoyo a la iniciativa presidencial.
La estrategia política incluye una campaña en redes sociales impulsada por el PT para promover las alianzas con Morena y el PVEM, con el objetivo declarado de ‘consolidar la Cuarta Transformación’. Los legisladores oficialistas argumentan que la reforma busca optimizar recursos y hacer más eficiente el sistema electoral nacional.
El ‘Plan B’ surge como alternativa después de que la iniciativa original de reforma electoral de la presidenta Sheinbaum no obtuviera los votos necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados, donde se requiere una mayoría calificada para modificaciones constitucionales en materia electoral.
La iniciativa se espera que sea presentada formalmente al Senado de la República durante los días lunes o martes de la próxima semana, según indicaron fuentes parlamentarias. Los detalles específicos del contenido de la reforma y los mecanismos concretos para la reducción de costos aún no han sido divulgados públicamente en su totalidad.
El respaldo unificado de las bancadas oficialistas aumenta significativamente las probabilidades de que el ‘Plan B’ sea aprobado en el Congreso, aunque probablemente enfrentará críticas y oposición de los partidos de oposición y organismos de la sociedad civil dedicados a la observación electoral.
Este movimiento político se enmarca en los esfuerzos de la administración actual por implementar cambios estructurales en el sistema electoral mexicano, uno de los temas centrales de la agenda de transformación que promueve el gobierno desde 2018.
