Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no ha dado respuesta positiva a la demanda de expedir el título profesional póstumo para Verónica Soto Hernández, estudiante de la Facultad de Enfermería y Obstetricia (FENO), generación 2016-2020, quien fue asesinada mientras realizaba su servicio social.
Andrea Soto, madre de la joven, denunció “falta de sensibilidad y voluntad” por parte de los funcionarios universitarios que participaron en una mesa de trabajo el 4 de septiembre de 2024. Según la madre, los funcionarios le indicaron que su hija no terminó el servicio social, argumento que ella cuestionó: “lo primero que me dijeron fue que no terminó el servicio. Pero, ¿en qué cabeza cabe que va a terminarlo si me la mataron?”.
Verónica Soto Hernández completó el 100 por ciento de sus créditos, no reprobó materias y mantenía un promedio de 9.6. La estudiante realizaba su servicio social en el Hospital Militar de Especialidades de la Mujer y Neonatología. Andrea Soto precisó que “su titulación iba a ser en automático por el promedio, por ser una alumna con excelencia académica”, bajo la modalidad de totalidad de créditos y alto nivel académico.
Tras manifestarse frente a la rectoría, la casa de estudios ofreció una mesa de trabajo que la madre rechazó por considerarla no resolutiva. Asimismo, Andrea Soto dirigió un escrito al rector Leonardo Lomelí, a la secretaria general Patricia Dávila y a la directora de la FENO, Rosa Zárate. La familia recibió un diploma elaborado con el mismo papel del título, pero lo rechazaron; la madre señaló que el certificado de estudios entregado “no tiene ni firma ni validez, tiene todas las materias y sus calificaciones, pero ni siquiera el promedio”.
“La emisión de un título póstumo es una manera de dignificar su nombre, que durante los últimos seis años ha estado ligado a un proceso de búsqueda de justicia, expuesta muchas veces a la revictimización debido a las narrativas sociales discriminatorias y misóginas que aún persisten”, afirmó Andrea Soto. La madre remarcó que “las medidas de reparación simbólicas y comunitarias son muy importantes y forman parte del ejercicio del derecho a la memoria” y retó a los funcionarios: “Cuélguelo en su pared para que se acuerde de que le deben su título a mi hija”.
El caso contrasta con lo ocurrido en marzo pasado, cuando la UNAM entregó un título póstumo a Berenice Giles Rivera, fallecida al derrumbarse una grúa en el festival Axe Ceremonia 2025. Sobre la indagatoria del feminicidio de Verónica, cometido en Naucalpan, estado de México, Andrea Soto indicó que “lamentablemente no hay avance y la carpeta sigue en investigación”, añadiendo que “nada de nada nada, está estancado” y que no ha habido ninguna diligencia ni peritaje.
