Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, se convirtió en el ganador más joven en la historia de la Fórmula 1 al imponerse en el Gran Premio de China, celebrado en el Circuito Internacional de Shanghái. El italiano, quien el día anterior había logrado la pole position más joven del campeonato, completó las 56 vueltas del circuito por delante de su compañero de equipo George Russell y Lewis Hamilton de Ferrari. El mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez, ahora piloto del equipo Cadillac, culminó en la decimoquinta posición tras reportar fallas en la unidad de potencia de su monoplaza.
La carrera, segunda fecha del campeonato mundial 2026, cubrió una distancia de más de 305 kilómetros y consolidó el dominio de Mercedes, que logró un doblete con Antonelli y Russell en el primer y segundo lugar, respectivamente. El podio lo completó Lewis Hamilton, seguido por Charles Leclerc (Ferrari) en cuarta posición y Oliver Bearman (Haas) en quinta.
Por su parte, el piloto mexicano Checo Pérez enfrentó una jornada complicada. Según reportes, el representante de Cadillac experimentó problemas técnicos, específicamente con el despliegue de la unidad de potencia, que limitaron su rendimiento y lo relegaron al puesto 15, lejos de los puntos. Esta situación contrasta con su desempeño en la temporada anterior, generando interrogantes sobre la competitividad del nuevo proyecto Cadillac en la parrilla.
Otro hecho relevante fue el abandono del español Fernando Alonso (Aston Martin) en la vuelta 35 debido a una falla mecánica, lo que truncó su posibilidad de sumar puntos. Mientras tanto, pilotos como Pierre Gasly (Alpine), Liam Lawson (Racing Bulls) e Isack Hadjar (Red Bull) completaron las posiciones sexta, séptima y octava, respectivamente.
El triunfo de Antonelli no solo marca un hito personal al convertirse en el ganador más joven de un Gran Premio, superando récords anteriores, sino que también consolida a Mercedes como un serio contendiente para el campeonato de constructores. Para Checo Pérez, el resultado representa un revés temprano en su nueva etapa con Cadillac, un equipo que busca establecerse en la máxima categoría del automovilismo mundial.
