Por Redacción
Teherán, 03 de agosto de 2026.- El gobierno iraní aseguró que está cerca de pactar con Omán una nueva ruta de tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, aunque dejó en claro que ese entendimiento no supone reabrir el paso.
El vocero de la Cancillería, Esmail Baqai, afirmó en la televisión estatal: “Un acuerdo con el Sultanato de Omán sobre una nueva ruta no tiene relación alguna con que el estrecho se reabra o permanezca cerrado”. Baqai atribuyó el cierre a Washington, al que acusó de un “bloqueo naval” y de “medidas hostiles” contra la república islámica.
Por el estrecho transitaba cerca de 20 por ciento del consumo mundial de petróleo antes del conflicto. La postura de Teherán contrasta con la del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sostuvo el sábado en Truth Social que su país y el Estado de Israel posponían nuevos golpes porque vislumbraba un pacto. Trump dijo que dicho acuerdo debía contemplar la apertura “inmediata, completa y total” del estrecho y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Frente a los anuncios diplomáticos, la agencia estatal Mehr calificó la situación como “una nueva mentira” y advirtió que las fuerzas armadas seguían “en máxima alerta”. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, resumió la desconfianza de fondo: “Debemos obligar al enemigo a mantenerse comprometido con lo que ha firmado”.
Cinco meses después del primer ataque, ocurrido el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel atacaron por sorpresa a la nación islámica, las partes ni siquiera coinciden en qué se está negociando. A un alto el fuego en abril siguió, a mediados de junio, el llamado acuerdo de 14 puntos de Islamabad, que se derrumbó a principios de julio con la reanudación de los bombardeos.
Los mediadores, entre ellos Pakistán, Turquía, Catar y Arabia Saudita, buscan reactivar ese entendimiento, sin éxito por ahora.
