Beirut, 14 de junio de 2026.- Mohamed Baqer Qalifab, jefe del equipo de negociadores de Irán y presidente del Parlamento iraní, amenazó con romper las negociaciones en curso con Estados Unidos tras el ataque israelí contra el bastión de Hezbolá en Beirut. El funcionario vinculó sin condiciones la firma de cualquier acuerdo con Washington al cese inmediato de los ataques israelíes en Líbano.
El ataque israelí ocurrió este domingo en el vecindario de Dahiya, zona de Ghobeiri, centro estratégico de operaciones de Hezbolá, aliado de Irán. La ofensiva se realizó con al menos cuatro misiles guiados por láser dirigidos contra un edificio de apartamentos, causando importantes daños en edificios y comercios cercanos. Según la agencia oficial de noticias libanesa NNA, el incidente dejó al menos tres muertos y 15 heridos, aunque reportes internacionales citados por otros medios elevan la cifra de lesionados a 16.
Ante los hechos, Qalifab declaró: “El ataque de los sionistas demuestra una vez más que Estados Unidos o no tiene la voluntad de cumplir con sus compromisos o no tiene la capacidad para ello”. El legislador iraní añadió que “al dar luz verde al régimen (Israel), es imposible que puedan obtener concesiones. El juego del poli bueno y el poli malo está pasado de moda. Si no tienen la voluntad ni la capacidad de cumplir con sus compromisos, no es posible hablar de continuar por este camino”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había anunciado que hoy firmaría un memorándum de entendimiento con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y comenzar 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear, pidió a todas las partes detener las hostilidades para no echar abajo el posible acuerdo. Trump consideró que el ataque israelí en Beirut no debió ocurrir en este momento, especialmente cuando su gobierno asegura estar cerca de cerrar un entendimiento con Irán para bajar la tensión regional.
El mandatario estadounidense pidió que nadie “lo eche a perder”, en referencia al pacto que, según Washington, está cerca de concretarse. Trump reconoció que Israel tiene derecho a defenderse, pero calificó como menor el ataque al que respondió Tel Aviv, pues afirmó que no habría dejado personas muertas ni heridas del lado israelí. Su mensaje fue también para Hezbolá e Irán: no más ataques contra Israel y no más respuestas que puedan romper la mesa de negociación.
Israel esgrimió que actuó en respuesta a ataques aéreos previos de Hezbolá contra su territorio. El gobierno de Benjamin Netanyahu sostuvo que el bombardeo respondió a proyectiles lanzados por el grupo contra el norte de Israel, y el Ejército israelí afirmó que el objetivo alcanzado en Beirut estaba vinculado con infraestructura militar de Hezbolá. Funcionarios iraníes advirtieron que los bombardeos complican el avance del acuerdo y lanzaron amenazas de respuesta militar.
El posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán abriría un marco de negociación de 60 días para tratar puntos como el programa nuclear iraní o los fondos congelados, y podría incluir la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, para Teherán, cualquier ofensiva israelí contra Líbano puede convertirse en una línea roja dentro de las negociaciones con Washington, mientras Trump ha presionado para que Israel no golpee Líbano mientras se intenta cerrar el pacto.
