Por Redacción
Tegucigalpa, 23 de marzo de 2026.- El presidente de Honduras, Nasry Asfura, y la enviada especial de Estados Unidos, Kristi Noem, sostuvieron este domingo 22 de marzo una reunión en Tegucigalpa para avanzar en acciones conjuntas de seguridad y migración. El encuentro se desarrolló en el marco de la iniciativa ‘Escudo de las Américas’, anunciada por el mandatario estadounidense Donald Trump a principios de marzo, la cual busca formar una alianza regional para combatir a los cárteles de la droga.
Durante el intercambio, el jefe de Estado hondureño destacó que existió una comunicación efectiva para abordar temas críticos como la seguridad y los flujos migratorios. “Hubo muy buena comunicación para avanzar en acciones conjuntas… con muy buena receptividad donde se abordaron temas como migración y seguridad para trabajar juntos y hacer una América más próspera”, indicó Asfura tras el encuentro.
Por su parte, el ministro de Seguridad de Honduras, Gerson Velásquez, comprometió la colaboración plena de las instituciones nacionales con las agencias federales estadounidenses. “Garantizamos que vamos a poner todo nuestro empeño para poder trabajar conjuntamente y coordinadamente entre nuestras instituciones nacionales y las diferentes agencias federales de los Estados Unidos para combatir más eficientemente el crimen”, afirmó el funcionario.
La reunión ocurre en un contexto donde Honduras enfrenta operaciones de pandillas como la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, organizaciones que han sido declaradas como terroristas por Estados Unidos. La estrategia conjunta pretende fortalecer la capacidad de respuesta ante estas estructuras criminales que operan en la región centroamericana.
Aunque la enviada especial Kristi Noem participó en la agenda, abandonó el lugar sin ofrecer declaraciones a la prensa. Asimismo, no se detallaron públicamente los nombres específicos de las agencias federales que participarán en la coordinación ni los pormenores técnicos de los acuerdos establecidos durante la sesión.
Este acercamiento diplomático refuerza la voluntad expresada por ambos gobiernos de mantener una cooperación estrecha bajo los lineamientos de la nueva administración estadounidense, enfocándose en la estabilidad y la prosperidad del continente mediante el combate frontal al crimen organizado transnacional.
