Por Redacción
Lázaro Cárdenas, 22 de julio de 2026.- La Fiscalía General de Michoacán continúa sus investigaciones para determinar el origen del arma utilizada por el adolescente Osmar ‘N’ en el asesinato de dos maestras dentro de la preparatoria Antón Makárenko. Aunque ya se dictó sentencia contra el menor de 15 años como único autor intelectual y material del feminicidio de María del Rosario Sagrero y Tatiana Madrigal Bedolla, persisten líneas de investigación sobre el artefacto homicida.
El arma fue fabricada de manera artesanal, sin controles industriales ni normas de seguridad, lo que dificulta su rastreo. Israel Vega Rodríguez, representante de la fiscalía, indicó: “Se continúa con el rastreo del origen del arma, pero, como ya se había mencionado, es un arma hechiza, de la cual no se tiene rastro alguno de dónde haya sido fabricada”.
Para avanzar en esta línea, las autoridades mantienen colaboración con fabricantes de Estados Unidos. “Se continúan las investigaciones y el intercambio de información con diferentes corporaciones y fabricantes; en este caso también con Estados Unidos, con quienes tenemos colaboración”, agregó Vega Rodríguez.
Otro punto pendiente en la carpeta de investigación es la ubicación del teléfono móvil del agresor. Pese a las técnicas de rastreo aplicadas y la solicitud de cooperación a los padres del adolescente, el dispositivo no ha sido hallado. “No se localizó el celular; aun cuando se siguieron las técnicas de investigación para el rastreo del dispositivo, no fue posible ubicarlo”, señaló el funcionario.
Asimismo, se investiga si existió alguna omisión por parte de los padres del menor en su cuidado. Por otro lado, aún está por definirse el mecanismo para el pago de la reparación del daño a las familias de las víctimas, cuyo monto supera los 3.2 millones de pesos.
