Ciudad De México, 27 de mayo de 2026.- Estados Unidos ha deportado a México a 203,685 connacionales entre el 20 de enero de 2025 y el 16 de abril de 2026, según datos reportados por el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez. De esta cifra, 164,444 personas llegaron por vía terrestre y 39,441 por vía aérea.
Ante este flujo migratorio, el Gobierno de México cuenta con ocho centros de atención distribuidos en siete entidades federativas para recibir a los deportados, los cuales tienen una capacidad total para 1,600 personas. Rosa Icela Rodríguez declaró que “México te Abraza, es un programa de la mente y el corazón de la presidenta Claudia Sheinbaum para recibir a los paisanos que vienen repatriados de Estados Unidos y regresan a nuestro país”.
Por otro lado, Human Rights Watch denunció que más de 18,000 personas cubanas y de otras nacionalidades fueron deportadas de Estados Unidos a México entre enero de 2025 y marzo de 2026. Estas expulsiones ocurrieron mediante acuerdos entre ambos gobiernos, trasladando a personas no originarias de México a territorio mexicano. La organización señaló que las personas cubanas representaron el grupo más numeroso, con al menos 4,353 deportaciones registradas en el periodo analizado.
Para documentar estos hechos, Human Rights Watch realizó 53 entrevistas con personas deportadas, principalmente en Tapachula y Villahermosa entre febrero y abril de 2026. Paralelamente, medios internacionales reportan que la mortalidad en centros de detención migratoria de EE. UU. alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas, superando los récords de la pandemia.
La tasa de mortalidad en custodia del ICE fue de 13 muertes por cada 100,000 personas en 2023, aumentando a 31.8 en 2024, 47.5 en 2025 y 88.9 en enero de 2026. Asimismo, el número de personas detenidas por el ICE aumentó de aproximadamente 39,000 a más de 70,000 desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
En un desarrollo relacionado en Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul propuso permitir a la policía colaborar con el ICE si existe ‘causa probable’ de que una persona haya cometido un delito grave o violento. Ante esto, la Legal Aid Society advirtió: “Cualquier política que otorgue a las fuerzas del orden estatales o locales amplia discrecionalidad para colaborar con las autoridades federales de migración corre el riesgo de abrir la puerta a la discriminación y el abuso”.
