Por Redacción
Washington, 21 de marzo de 2026.- La muerte de Royer Pérez Jiménez bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, sumada a la detención de la periodista Estefany Rodríguez y el uso de la agencia en disputas personales por parte de allegados al presidente Donald Trump, han desencadenado una serie de denuncias sobre abusos de autoridad y detenciones arbitrarias durante el segundo mandato de la administración estadounidense.
El caso de Royer Pérez Jiménez, un joven mexicano fallecido mientras estaba detenido, ha generado una divergencia entre las versiones oficiales. Mientras el ICE clasifica el deceso como un “presunto suicidio”, el gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha exigido una investigación profunda, insinuando que la explicación proporcionada por las autoridades estadounidenses podría no ser concluyente. Hasta el momento, no se ha especificado la causa médica o forense oficial definitiva de la muerte.
Simultáneamente, la periodista Estefany Rodríguez fue detenida por el ICE bajo el argumento de que su visa expiró en 2021 y carece de estatus migratorio legal. Sin embargo, su equipo legal, representado por el abogado Mike Holley, contradice esta versión afirmando que la migrante no asistió a citas obligatorias debido a que estas fueron reprogramadas sin una notificación adecuada. Como resultado de la detención, se estableció una fianza de 10,000 dólares para su liberación, aunque persiste la incertidumbre sobre el estatus actual de su proceso de asilo político y los detalles específicos de las acusaciones en su contra.
Las irregularidades reportadas no se limitan a estos dos casos. Investigaciones señalan que Paolo Zampolli, amigo del presidente Trump, habría hecho un uso indebido de la agencia para intervenir en una disputa de custodia personal que involucra a su exesposa brasileña, lo que evidencia una instrumentalización de los organismos de seguridad para fines particulares. Estos eventos se suman a un contexto de deportación sistemática de padres sin considerar la situación de sus hijos.
Cifras recopiladas por organizaciones como la Comisión de Mujeres Refugiadas y Médicos por los Derechos Humanos indican que 46 personas han fallecido bajo custodia del ICE desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump. Este número refleja un patrón de acciones cuestionables que ha generado condenas internacionales y protestas, poniendo en evidencia una política migratoria descrita como severa y posiblemente discriminatoria.
Ante la gravedad de los hechos, se espera que la diplomacia mexicana continúe presionando para obtener claridad sobre las circunstancias de la muerte de Pérez Jiménez y la situación legal de Rodríguez. Aunque se conoce la existencia de gestiones diplomáticas, no se ha hecho público el contenido específico de la segunda carta enviada por México a Estados Unidos respecto a estos incidentes.
