Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- El pasado 6 de abril se sostuvo que las instancias oficiales responsables del medio ambiente, la seguridad de los mares, el gobierno de Veracruz y los directivos de Pemex mentían y ocultaban la verdad sobre el derrame de hidrocarburos que afectó casi 900 kilómetros del litoral del Golfo de México y en altamar.
La presencia del hidrocarburo se detectó el 1º de marzo. Aunque las instancias oficiales no precisaban el origen del derrame ni sus consecuencias, grupos defensores del medio ambiente y científicos mostraron que en febrero, un mes antes de la llegada del material al litoral, ya se observaba su presencia en la Sonda de Campeche.
Se señaló como lugar del origen un ducto de Pemex identificado como ‘OLD AK C’, de 36 pulgadas, que transporta crudo entre la plataforma AKAL-C y la Terminal Marítima Dos Bocas. El hidrocarburo fue reportado inicialmente por pescadores y prestadores de servicios turísticos de las poblaciones afectadas en Veracruz y Tabasco.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, fue señalada como la primera en negar el derrame. Posteriormente, atribuyó el hecho a la actividad de una ‘chapopotera natural’ y, días más tarde, afirmó que el problema provenía de Tabasco, específicamente del barco de una petrolera privada.
Mientras tanto, guardaban silencio la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y su Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), responsable de supervisar el sector hidrocarburos. Tampoco informaba sobre el derrame la Secretaría de Marina (Semar), encargada de los asuntos del litoral y alta mar.
Pemex aclaraba no ser el causante del problema, asegurando que realizaba recorridos de verificación por tierra y agua en la zona costera y que sus instalaciones al sur de Veracruz operaban en condiciones óptimas. Ante la falta de acción oficial, la recolección del hidrocarburo fue realizada durante dos semanas por los habitantes de las poblaciones afectadas.
En Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que en torno al derrame “están trabajando Pemex y la Secretaría del Medio Ambiente con el gobierno de Veracruz”, aunque añadió: “pero les vamos a pedir que den más información”. A principios de este mes, las instancias oficiales aún no informaban con precisión el origen del derrame y habían recuperado la tesis de que se trataría de chapopoteras y un buque.
