Por Redacción
La Habana, 21 de marzo de 2026.- El gobierno de Cuba denunció este sábado la presión ejercida por Estados Unidos y cuestionó la postura de varios líderes latinoamericanos que, según La Habana, se alinean con políticas hostiles hacia la isla. En un acto celebrado en la capital, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) realizó una ceremonia simbólica de defensa donde se entregó un fusil al cantautor Silvio Rodríguez, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez enfatizó el apoyo de México y su presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante sus declaraciones, Díaz-Canel hizo referencia a una cumbre del Escudo de las Américas realizada en Miami, donde participaron líderes de derecha del continente, y criticó indirectamente a los gobiernos de Ecuador, Costa Rica, Jamaica, Guatemala y Honduras por su relación con las políticas estadounidenses. El mandatario cubano resaltó la solidaridad de México como un contrapeso fundamental frente a las maniobras de Washington en la región.
Por su parte, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias emitió un comunicado oficial en el marco del evento, reafirmando la disposición de Cuba para defender su soberanía ante cualquier amenaza externa. La entrega del arma a Silvio Rodríguez fue presentada como un gesto de unión entre el pueblo civil y las instituciones castrenses en un contexto de tensas negociaciones reportadas por medios entre ambos países.
Carlos Fernández de Cossío, funcionario cubano, también intervino en el acto para reforzar los argumentos diplomáticos de La Habana, señalando que las críticas hacia los gobiernos mencionados responden a una estrategia coordinada de desestabilización promovida desde el norte. Aunque se han reportado acercamientos entre Estados Unidos y Cuba, la retórica del gobierno cubano se mantiene firme en cuanto a la defensa nacional y la denuncia de injerencias extranjeras.
El evento contó con la presencia de altas autoridades militares, incluyendo a Álvaro López Miera, y sirvió para proyectar un mensaje de unidad interna frente a la presión internacional. No se ofrecieron detalles específicos sobre la hora exacta de la ceremonia ni sobre la fecha precisa de la entrega del fusil, pero el acto quedó registrado como una respuesta política y simbólica ante el actual escenario geopolítico que involucra a la administración de Donald Trump y a diversos actores regionales.
