Ciudad de Mexico, 08 de julio de 2026.- Tras fungir como sede de la Copa del Mundo 2026, México podría aparecer como candidato para albergar un nuevo Mundial, específicamente la edición de 2038, debido al principio de rotación de confederaciones impuesto por la FIFA. Mientras que las sedes para los torneos de 2030 (España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay) y 2034 (Arabia Saudita) ya han sido asignadas, para 2038 la FIFA aún no ha designado a los países anfitriones.
De acuerdo con el escenario actual, UEFA, África, Conmebol y Asia quedarían descartadas para recibir la Copa del Mundo de 2038 por la regla de rotación. Esto dejaría la puerta abierta para que se candidateen naciones de la Concacaf o de la Confederación de Fútbol de Oceanía, esta última en una posible alianza entre Australia y Nueva Zelanda.
Existen factores clave que la FIFA considerará para evaluar a México como posible candidato. Uno de ellos es que el Mundial 2026 haya resultado un éxito organizativo y económico para el ente rector. Al respecto, algunos aficionados, tanto mexicanos como extranjeros, han destacado el ambiente futbolístico y la hospitalidad en México en comparación con lo vivido en Canadá y Estados Unidos durante el torneo recién concluido.
Entre los visitantes que acudieron a las ciudades sede de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara para vivir al menos un partido, se encontraban seguidores de Inglaterra, Corea del Sur, Sudáfrica, Suecia, Países Bajos, Marruecos, Uruguay, España, República Democrática del Congo, Chequia, Uzbekistán y Colombia.
Otro factor determinante es que el futbol mexicano apueste por invertir en infraestructura para construir nuevos estadios, además de considerar otros inmuebles ya existentes. Asimismo, se plantea que una candidatura multinacional, no necesariamente con Estados Unidos o Canadá, ayudaría a la postura de México.
Finalmente, se menciona como un elemento favorable la posibilidad de que la FIFA aumente a 64 naciones participantes para las futuras Copas del Mundo, lo cual requeriría más sedes disponibles. Bajo estas condiciones, el país podría apostar por candidatearse en solitario o mediante una alianza regional.
