Ciudad De México, 03 de junio de 2026.- Al salir del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) se observan largas filas, autos sobre grúas y agentes de la Guardia Nacional repartiendo multas, escenario de una disputa que ha avanzado durante meses entre taxistas oficiales y aplicaciones de transporte en las dos terminales.
A ocho días de que comience la etapa mundialista en la capital, el conflicto se intensifica. Tres meses atrás, los taxis amarillos bloquearon los accesos al AICM durante cuatro horas, sembrando el caos entre el tráfico y dejando viajeros varados. Los concesionados denunciaron entonces una competencia desleal de plataformas como Uber, DiDi o InDrive, al asegurar que estas no cuentan con los permisos que ellos sí pagan para operar en zona federal.
El Gobierno se comprometió a mantener fuera a las aplicaciones de transporte de las terminales, estableciendo que los usuarios deben salir de esa área para abordar los vehículos solicitados por app. Sin embargo, a 90 días de ese arreglo, el usuario del aeropuerto no se entera de que existen áreas designadas para ello y termina enfrentando el riesgo de que la Guardia Nacional multe a su conductor y lleve el coche al corralón.
Las dos terminales carecen de señalizaciones que indiquen el camino hacia esas zonas, por lo que la gente sigue solicitando las aplicaciones a las entradas y los vehículos de Uber continúan ingresando a las terminales. El punto de recogida de la Terminal 1 se ubica sobre avenida Circuito Interior junto a la estación del Metro, mientras que el de la Terminal 2 está sobre Fuerza Aérea Mexicana; ambos sitios están a unos 10 minutos caminando de las terminales.
Estos puntos de recogida consisten en una pequeña zona de espera con bancas techadas y una bahía con capacidad para dos o tres autos. Los vehículos que llegan a estos sitios deben maniobrar entre el tráfico de la zona, el Metrobús, el Trolebús y una base de taxis que se ha colocado estratégicamente frente a estos lugares.
Uber se jacta de tener un amparo que le permite funcionar en la zona y ha desplegado un equipo de 16 abogados que asiste a los chóferes sancionados en el lugar, negocia con los agentes e impugna la multa de casi 60.000 pesos por cada conductor detenido. Un operador que trabaja en la zona del aeropuerto compartió que en la última semana apenas ha realizado dos viajes en los puntos designados, mientras que más del triple de sus servicios se han efectuado dentro de las terminales.
