Ciudad De México, 06 de julio de 2026.- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, admitió que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir que se revisara la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. El mandatario aseguró que su intervención se limitó a solicitar una revisión porque no consideró que existiera una falta en la jugada.
“Lo único que hice fue pedir [a la FIFA] que se revisara la jugada, porque no me pareció que fuera falta. Y, bueno, creo que tengo buen ojo para estas cosas. No me pareció una falta; vi a dos grandes atletas que chocaron entre sí y quedaron enredados”, declaró Trump. El delantero recibió la tarjeta roja directa al minuto 64 del partido de dieciseisavos de final entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, tras una revisión del VAR realizada por el árbitro brasileño Raphael Claus.
Gianni Infantino confirmó haber recibido la llamada del presidente estadounidense, aunque defendió la autonomía de los órganos judiciales del organismo rector del fútbol. “Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de Estado”, señaló Infantino, quien agregó que los órganos judiciales “operan de manera autónoma” y su independencia es “esencial para la credibilidad e integridad del fútbol”.
Como resultado del proceso, la FIFA retiró la sanción firme a Folarin Balogun, convirtiéndola en “un partido de suspensión con pena suspendida, acompañado de un período de prueba de un año”. Esta decisión permite al jugador, quien nació en Nueva York y milita en el AS Monaco F.C., estar disponible para el partido de octavos de final entre Bélgica y Estados Unidos, programado para este 6 de julio en Seattle.
Por otro lado, la Comisión de Apelación de la FIFA rechazó el recurso presentado por la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) contra la readmisión de Balogun, calificándolo como “inadmisible”. La FIFA argumentó que la federación belga “no está legitimada para interponer un recurso contra esta decisión, al no ser parte en el procedimiento”.
