Cuautla, 01 de julio de 2026.- Cuautla se ha convertido en una emergencia nacional en México, un ejemplo de sus males criminales. La crisis de seguridad en el municipio incluye hechos de violencia extrema contra la población civil y contra los servicios de emergencia.
“Hace tres semanas mataron aquí al lado a una mujer. Fue por la mañana”, relató un empresario anónimo sobre la situación en las calles. La impunidad y la agresividad del crimen organizado han llegado al punto de atacar a los socorristas: “Y otra que estaba con ella, dijo, ‘no, pues están esperando a que se muera’… Es que han matado a paramédicos también, por atender a las víctimas”, añadió el mismo fuente.
En respuesta a la corrupción institucional, en mayo el Gabinete de Seguridad federal detuvo a la columna vertebral del ayuntamiento de Cuautla en el marco del operativo Enjambre. Las detenciones abarcaron desde el alcalde hasta el tesorero, pasando por el secretario municipal y el oficial mayor. Sin embargo, se les escapó un objetivo: el encargado de los mercados y la central de abastos, quien sigue prófugo.
Las autoridades indican que las detenciones responden a la presunta colaboración del equipo de Gobierno con una organización criminal enraizada en el Cartel de Sinaloa y la Unión Tepito. Dicho grupo delictivo controlaba rubros estratégicos como la venta ambulante, el rastro local de carne, los mercados y el área de catastro y pago de predial.
La red de colusión se extiende a municipios vecinos. Por el mismo asunto fueron capturados el exalcalde de Yecapixtla, el alcalde de Atlatlahucan, una candidata a alcaldesa en ese mismo municipio y el exalcalde de Ayala. Antecedentes de esta vinculación política-criminal se remontan a febrero del año pasado, cuando se supo en Morelos que un líder criminal regional, conocido como El Barbas, se reunía con alcaldes y funcionarios de la región oriente.
El Barbas está adscrito aparentemente a la facción del Cartel de Sinaloa que funciona desde Guasave y Los Mochis.
