Ciudad De México, 20 de junio de 2026.- El grito de ‘ole ole’ en el fútbol nació en México, inspirado en las gambetas del brasileño Mané Garrincha durante un partido amistoso entre Botafogo y River Plate disputado el 20 de febrero de 1958 en la capital mexicana. El encuentro terminó empatado 1 a 1, pero pasó a la historia por la actuación del delantero, quien despatarró al defensor argentino Federico Vairo.
Ante la exhibición técnica, el público mexicano, descrito con cultura taurina, comenzó a gritar ‘ole ole’ como si Garrincha fuera el torero y Vairo el toro. El periodista brasileño Joao Saldanha documentó este origen en su libro ‘Subterráneos del Fútbol’, señalando que “siempre que Mané se detuvo frente a Vairo, los espectadores estaban en el silencio más profundo”.
Saldanha relató que “cuando daba su famoso regate y Vairo pasaba de largo, cien mil personas gritaban ‘oleee'”. Sobre la trascendencia del momento, el escritor afirmó: “Acababa de nacer el ole, y desde entonces es más fácil derribar a un gobierno que acabar con el ole en el fútbol”. La impotencia del defensor quedó registrada en sus propias palabras: “Es imposible sacarle la pelota”, llegando a aconsejar a su compañero que entraba: “Buena suerte, pero te aconsejo que le escribas una carta a tu mamá”.
La reacción del técnico de River Plate, Minella, fue cambiar a Federico Vairo durante el partido. Al finalizar el juego de 1958, los hinchas dieron una vuelta olímpica cargando a Mané Garrincha sobre sus hombros. Décadas después, México hizo popular ‘la ola’ en el Mundial de 1986.
La tradición de las porras en los estadios mexicanos continuó vigente hasta el presente. La ‘ola’ giró en el Estadio Azteca durante el partido entre México y Sudáfrica correspondiente al Mundial 2026.
