Ciudad De México, 17 de junio de 2026.- Andrés Manuel López Obrador ha realizado seis reapariciones públicas, incumpliendo una promesa previa, y ahora espera la oportunidad para concretar una séptima. Aunque públicamente ha establecido que reaparecería únicamente en caso de riesgos para la democracia, rompimiento de la institucionalidad o para defender la soberanía —circunstancias que en su momento Claudia Sheinbaum desmintió al no verlas presentes—, en diálogo con familiares y amigos cercanos en su rancho, el exmandatario no prevé volver por esas causas, sino en defensa propia y de los suyos.
López Obrador está pendiente del proceso estadounidense en contra de algunos políticos morenistas, específicamente del exgobernador Rubén Rocha Moya y nueve colaboradores suyos. En este contexto, dos exmiembros del gabinete de Rocha Moya en Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, ya colaboran con la autoridad, mientras que el senador Enrique Inzunza y demás involucrados se esconden. Frente a esto, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha ratificado su decisión de no entregar a los políticos morenistas investigados, salvo que la Fiscalía General de la República los encuentre culpables a satisfacción de su titular, Ernestina Godoy.
En reuniones con visitantes frecuentes al rancho ‘La Chingada’, López Obrador propuso en primer lugar estar tranquilos pero al tanto de lo que se haga en Estados Unidos para sustentar los reclamos de detención con fines de extradición. En segundo lugar, sugirió esperar hasta noviembre próximo, cuando habrá elecciones intermedias en ese país y el Partido Republicano podría perder el control de las dos cámaras del Poder Legislativo.
El exmandatario ofreció intervenir ante Donald Trump, sea ganador o perdedor, después de las elecciones de noviembre, con quien dice sentir simpatías desde su primer mandato. La versión de los asistentes indica que la oferta de López Obrador, resumida en la frase “yo me encargo”, les da confianza para desinflar las amenazas contra el Cártel de Sinaloa y sus políticos colaboradores.
Adicionalmente, en estos círculos también se menciona a ‘La Barredora’, grupo de cuya creación y liderazgo se culpa a Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de seguridad de Adán Augusto López. Mientras tanto, Sheinbaum ha multiplicado sus llamados a evitar influencias extranjeras, contrastando con su postura inicial de desmentir al expresidente sobre los riesgos institucionales.
