Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- El secretario de Gobierno de la CDMX, César Cravioto, anunció que desde este miércoles 10 de junio será blindado el Estadio Ciudad de México. El funcionario precisó que se establecerá un cerco de la primera milla para resguardar el inmueble y cuidar la seguridad, medida que se suma a la declaración del Gobierno federal que designó al Estadio Azteca como una instalación de seguridad nacional.
El protocolo de seguridad responde a las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), colectivos de madres buscadoras y los denominados Antimundialistas. El 9 de junio, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), apoyados por dos camiones, una grúa y vallas de concreto, contuvieron a una avanzada magisterial en la calzada de Tlalpan, rumbo al sur. El Gobierno frenó a los maestros unos tres kilómetros antes del estadio, quienes pretenden instalarse en el recinto para intentar bloquear el evento si no se resuelven sus demandas.
Entre las exigencias de la CNTE destaca la derogación de la Ley del ISSSTE del 2007 y un incremento salarial del 100 por ciento, petitorios para los cuales el erario no cuenta con cantidad suficiente. Dirigentes del sindicato aprietan hasta el último momento antes de la inauguración del Mundial para alcanzar un resultado favorable, aunque no se descarta un pago bajo el concepto de ‘incidencias administrativas’, recurso que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se comprometió por mil millones de pesos pero no pudo entregarse al terminar el sexenio.
Paralelamente, trabajadoras sexuales realizaron un bloqueo vial en la Calzada de Tlalpan, a la altura del Metro Viaducto. Las manifestantes exigen un censo territorial para la entrega de un programa social emergente, debido a la afectación a sus ingresos por las obras de ciclovía y la Calzada Flotante. En un mensaje a las autoridades, advirtieron: ‘Si no hay solución, no hay Mundial’. Además, señalaron que ‘las autoridades le han dado prioridad a otro grupo’ debido a relaciones políticas específicas, exigiendo que se incluya a todas las compañeras excluidas del programa.
Ante el escenario de movilizaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum ha recalcado que no habrá represión para los maestros de la CNTE y las autoridades han decidido que no se usará la fuerza pública contra las protestas. El Gobierno de México aspira a que los maestros liberen las calles del Centro Histórico y regresen a sus comunidades antes del jueves 11 de junio.
Por otro lado, diversos sectores aclararon su no participación en las marchas de este día. La Asociación Nacional de Transportistas descartó cualquier involucramiento; su dirigente, David Estevez, afirmó: ‘Nuestra demanda por mayor seguridad no claudica, vamos a seguir peleando, pero no somos oportunistas. No hay necesidad de que haya un Mundial para manifestarnos’. Asimismo, el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano y la Alianza Nacional de Jubilados se deslindaron de la convocatoria a las movilizaciones.
