Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- Más de cien organizaciones de México y Estados Unidos exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum atender las crisis de derechos humanos y ambientales, criticando que el país está asumiendo los costos económicos, sociales y ambientales del Mundial de Fútbol 2026, mientras la FIFA y actores privados concentran la mayor parte de los beneficios.
Las organizaciones señalaron que la FIFA proyecta ingresos por 8,911 millones de dólares en las tres sedes mexicanas del evento. En un comunicado, las agrupaciones afirmaron: “La FIFA proyecta ingresos de 8,911 millones de dólares en 2026. No pagará un peso de impuestos en México”, debido a las exenciones otorgadas para la realización del torneo.
Por su parte, el Gobierno federal destinó más de 4,500 millones de pesos al Mundial y ha creado fideicomisos mixtos cuya operación carece de información suficiente sobre los beneficiarios y los recursos involucrados. Además, las autoridades anunciaron inversiones de hasta 2 mil millones de pesos en infraestructura de movilidad para las ciudades sede y el despliegue de 100 mil elementos de seguridad.
El Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig) y la Red Nacional por la Vivienda alertaron sobre procesos de turistificación, aumento de rentas y presión inmobiliaria en las zonas afectadas. Indicaron que plataformas de alojamiento temporal como Airbnb impulsaron la incorporación de viviendas al mercado turístico, lo que podría dificultar aún más el acceso a la vivienda para residentes.
En materia de género, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) señaló que las mujeres enfrentarán una parte importante de los costos laborales asociados al evento, dada su alta participación en sectores como hotelería, limpieza, alimentación y comercio informal. La organización añadió: “A ello se suma una sobrecarga de trabajo de cuidados que permanece invisible en cualquier cálculo de derrama económica”. El ILSB también alertó sobre los riesgos documentados de violencia contra las mujeres durante grandes eventos deportivos y la ausencia de protocolos públicos suficientes.
Las denuncias abarcan también el contexto climático y social. La organización Conexiones Climáticas subrayó que el Mundial se desarrollará en un escenario de crisis climática, con temperaturas récord y fenómenos meteorológicos extremos. Las agrupaciones mencionaron que persiste un modelo de desarrollo que favorece proyectos extractivos, afirmando: “Actualmente nos encontramos experimentando la devastación de la selva maya y los océanos a manos de un modelo de desarrollo que prioriza las ganancias de las corporaciones frente a la protección de la vida en todas sus formas”.
Entre los hechos citados por las organizaciones se encuentra el desplazamiento de más de 2 mil personas en Chilapa, Guerrero, ocurrido durante mayo pasado, así como la deportación de más de 190 mil personas mexicanas desde Estados Unidos entre 2025 y marzo de 2026. Las ONGs pidieron garantizar condiciones dignas para quienes son retornados y afirmaron que la próxima renegociación del T-MEC debe incorporar la protección de los derechos humanos, laborales y ambientales.
Activistas de Greenpeace México desplegaron una manta de 21 metros de largo desde la Estela de Luz con un mensaje alusivo a la demanda. Las organizaciones concluyeron su llamado indicando: “Esto también importa y desde las organizaciones firmantes hacemos un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum a dialogar con la sociedad civil y establecer compromisos para garantizar la justicia social y ambiental y el respeto a los derechos humanos para todas y todos”.
