Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la cooperación sanitaria entre México y Cuba, en un contexto donde el gobierno de la isla ha denunciado presiones por parte de Estados Unidos para que diversas naciones cancelen sus convenios con las brigadas médicas cubanas. La postura del Ejecutivo federal se mantiene firme respecto al programa bilateral que permite la presencia de personal de salud cubano en territorio mexicano.
Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, utilizó sus redes sociales para señalar las maniobras diplomáticas y económicas destinadas a frenar estos acuerdos de colaboración. El funcionario caribeño enfatizó que, a pesar de los intentos de desmantelar el programa, cerca de tres mil médicos cubanos continúan prestando servicios en México, cifra proporcionada por fuentes oficiales de la isla.
Las declaraciones de ambos mandatarios surgen tras reportes que indican que países como Honduras, Guatemala, Jamaica, Guyana, Ecuador y Costa Rica han roto relaciones diplomáticas o cancelado convenios similares con las brigadas médicas de La Habana. Según el contexto internacional reciente, estas decisiones habrían sido influenciadas por la postura del gobierno estadounidense, cuyos funcionarios han calificado previamente al programa como un sistema de trabajo forzado y una fachada para actividades de inteligencia.
Entre las voces críticas desde Washington destaca la del secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha mantenido una oposición constante a la presencia de médicos cubanos en el hemisferio. Sin embargo, la administración de Sheinbaum Pardo ha optado por blindar el acuerdo bilateral, priorizando la atención en zonas que requieren refuerzo de personal médico sin atender a los llamados de restricción provenientes del norte.
La continuidad de este esquema de cooperación representa un pilar fundamental en la relación diplomática histórica entre ambas naciones. Mientras persisten las acusaciones sobre la naturaleza de estos intercambios, la operación diaria de los miles de galenos en hospitales y clínicas mexicanas sigue activa, consolidando el modelo de asistencia médica como un elemento central de la política exterior y de salud pública del actual gobierno mexicano.
