Washington, 26 de marzo de 2026.- Markwayne Mullin asumió este martes como secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en una ceremonia realizada en el Despacho Oval de la Casa Blanca donde la fiscal general Pam Bondi le tomó protesta. El nombramiento ocurre en un contexto de tensión operativa, marcado por un cierre parcial de fondos que ha dejado a los empleados del departamento sin salario durante 30 días.
La confirmación de Mullin en el Senado se concretó con 54 votos a favor y 45 en contra, lo que le permitió suceder a Kristi Noem, quien fue cesada previamente por el presidente Donald Trump. Durante el acto de juramentación estuvieron presentes el mandatario estadounidense, así como otras figuras clave de su administración como Tom Homan.
El nuevo titular del departamento enfrenta el desafío inmediato de gestionar la agencia federal mientras persiste la interrupción presupuestaria que afecta los pagos al personal. La investigación señala que la situación financiera del departamento ha generado incertidumbre operativa, aunque no se detallan cifras específicas sobre el impacto en las fronteras o servicios migratorios más allá del retraso salarial.
Con la entrada de Mullin, la administración Trump busca estabilizar la dirección de la seguridad interior tras la salida de Noem. El exsenador por Oklahoma toma las riendas de una cartera que incluye agencias críticas como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Servicio Secreto, en medio de un panorama político dividido reflejado en la votación ajustada del Senado.
La transición de mando se completa formalmente con esta juramentación, cerrando el capítulo de la gestión anterior e iniciando la nueva etapa bajo el liderazgo de Mullin, quien deberá navegar las complejidades del cierre gubernamental parcial mientras implementa las directrices del presidente Trump en materia de seguridad nacional.
