Tijuana, 25 de marzo de 2026.- Un corte de agua que afecta a 386 colonias de Tijuana y Rosarito fue anunciado por la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) debido a actos de vandalismo registrados en una válvula del acueducto Planetario-Las Ferias. Mientras la entidad enfrenta esta emergencia inmediata, en la Comarca Lagunera las autoridades hídricas de Torreón presentaron estrategias de largo plazo y obras de reparación ante problemas de infraestructura.
Mediante un comunicado oficial, el organismo estatal confirmó la interrupción del servicio como consecuencia directa de los daños en la infraestructura de conducción. La medida impacta a cientos de asentamientos en la región, aunque no se especificó en el reporte inicial el tiempo estimado para el restablecimiento total del suministro ni se detalló la lista completa de las zonas afectadas.
En contraste con la crisis operativa en la frontera, en Torreón, Coahuila, el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) trabaja en la elaboración de un plan de visión con horizonte al año 2050. Roberto Escalante González, funcionario del organismo, indicó que el objetivo es prever la atención de los servicios de agua, drenaje y saneamiento en función del crecimiento proyectado de la ciudad.
Esta planificación a futuro coincide con acciones inmediatas en la misma localidad, donde se destinará una inversión de más de 335 millones de pesos para la reparación de colectores colapsados. Además, se reporta que en los últimos cuatro años se han perforado más de 30 pozos en la zona para fortalecer la captación del recurso.
Por otro lado, en el ámbito de la gestión de concesiones, Ismael Burgueño Ruiz señaló que la entrega de títulos garantiza el abasto de agua para los próximos 30 años. Según el funcionario, esta medida asegura un 17 por ciento más de agua para los municipios de Baja California y elimina la necesidad de realizar pagos a terceros.
La situación expone la dualidad en la gestión hídrica regional: por un lado, la vulnerabilidad de la infraestructura ante actos delictivos que provocan desabasto inmediato en Tijuana y Rosarito; y por otro, los esfuerzos en Torreón por combinar la reparación de daños existentes con la planeación estratégica para cubrir la demanda futura.
