Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han emitido una alerta global tras confirmar que el aumento de la temperatura promedio en 2025 alcanzó aproximadamente 1.43 °C respecto a los niveles preindustriales de 1850-1900, superando umbrales críticos de calentamiento. Ante este escenario, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha llamado a la acción inmediata frente al desequilibrio energético del planeta, mientras que en México el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reporta condiciones climáticas contrastantes con lluvias fuertes en el sureste y temperaturas extremas en el noroeste.
De acuerdo con los datos duros de la investigación, el incremento térmico registrado el año pasado marca un punto de inflexión en la crisis climática. Aunque la investigación no especifica la sede exacta desde donde se difundió la alerta, la relevancia del anuncio tiene implicaciones directas para las políticas ambientales internacionales. La OMM destaca que este calentamiento global está vinculado a fenómenos meteorológicos más severos y frecuentes.
En el territorio mexicano, el SMN ha identificado zonas de riesgo inmediato. Se pronostican lluvias fuertes con acumulados de 25 a 50 milímetros en los estados de Puebla, Veracruz y Oaxaca, lo que requiere precaución por posibles inundaciones o deslizamientos en áreas vulnerables. Simultáneamente, se registran temperaturas que oscilan entre 40 y 45 °C en las entidades de Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Guerrero, generando condiciones de calor extremo que afectan a la población y actividades agrícolas.
La degradación de la calidad del aire se suma a los desafíos ambientales reportados. Un informe de IQAir revela que solo el 14% de las ciudades a nivel global cumplieron en 2025 con la directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a las concentraciones de partículas finas PM2.5. Este dato subraya la persistencia de la contaminación atmosférica como un problema transversal que agrava los efectos del cambio climático en la salud pública.
El contexto adicional de la investigación incluye otros eventos climáticos y sociales en México, como un incendio controlado en el bosque La Primavera en Jalisco, cuya causa exacta no ha sido especificada en los reportes oficiales disponibles. Asimismo, se documenta una crisis agrícola en Chiapas y la realización de un evento cultural relacionado con el maíz en Ixtenco, Tlaxcala, que contrasta con las alertas meteorológicas de otras regiones.
La convergencia de estas alertas, desde el umbral de calor global hasta las precipitaciones locales, evidencia la complejidad del panorama climático actual. Las autoridades mexicanas y organismos internacionales continúan monitoreando la evolución de estos fenómenos, mientras la comunidad científica insiste en la necesidad de reducir las emisiones para mitigar el desequilibrio térmico de la Tierra.
