Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- La 98ª edición de los Premios Oscar, celebrada el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, estuvo marcada por diversas conexiones con México que van desde una anécdota histórica sobre el origen de la estatuilla hasta la participación de talento contemporáneo y la inesperada presencia de un ícono de la cultura popular mexicana en la exclusiva bolsa de regalos para nominados, valorada en 320 mil dólares.
Una de las historias más difundidas, aunque no confirmada oficialmente por la Academia de Hollywood, vincula al cineasta mexicano Emilio ‘El Indio’ Fernández con el diseño de la famosa estatuilla dorada. Según esta versión, Fernández, quien residía en Hollywood en la década de 1920, habría posado como modelo para el dibujante Cedric Gibbons, diseñador del premio. La actriz mexicana Dolores del Río, entonces esposa de Gibbons, habría facilitado el encuentro.
En un plano documentado, el legado del empresario y productor mexicano Manuel Arango fue recordado. Arango obtuvo dos premios Oscar en 1971 por el cortometraje documental “Centinelas del Silencio”, que exploraba las culturas prehispánicas. Este logro lo posiciona como uno de los pocos mexicanos en haber ganado la codiciada estatuilla.
En la edición 2026, el talento mexicano actual también tuvo protagonismo. El animador Cruz Contreras formó parte del equipo creativo de “K-Pop Demon Hunters”, película animada que resultó ganadora en su categoría. Por otro lado, la actriz Samadhi Zendejas fue una de las celebridades invitadas a la exclusiva fiesta posterior a la ceremonia organizada por el músico británico Elton John.
Uno de los momentos más peculiares fue la inclusión de productos de la cadena farmacéutica Similares en la lujosa bolsa de regalos “Everyone Wins Nominee Gift Bag”, destinada a los nominados. Dentro de la bolsa, valorada aproximadamente en 5.8 millones de pesos, se encontraron artículos como un peluche del Dr. Simi, llaveros y suplementos alimenticios, mezclándose con joyas, viajes de lujo y tecnología de alta gama.
Más allá de lo mexicano, la alfombra roja también fue escenario de declaraciones políticas. El actor español Javier Bardem, nominado este año, portó un distintivo con el lema “No a la Guerra” y comparó, en declaraciones recogidas por medios internacionales, los conflictos geopolíticos actuales con la guerra de Irak iniciada en 2003.
Estas historias, que van de lo legendario a lo comercial, muestran la multifacética y a veces inesperada forma en que la cultura y el talento de México se entrelazan con la narrativa global del cine, incluso en su noche más glamorosa.
